Volver a vernos.
Rosa, una hermosa joven de veintiuno años que estudia comunicación social en la universidad de Buenos Aires donde cursa séptimo semestre, el amor le vino de una manera inesperada de alguien que conocía.Era una tarde nublada de Septiembre, la joven caminaba dirigiéndose hacia su casa pensando en como le habría ido hoy en su examen parcial el cual cree que le fue bien pero dubitativa por alguna que otra respuesta que puso en el. Cerca de la joven ahí una pareja mayor sentados en una banca, al lado de un árbol un par de niños jugando en el parque y un hombre alto como de veintidós años pasa al lado de ella, el joven dirige su mirada detenidamente en ella y Rosa hace lo mismo con una mirada misteriosa y a la ves provocativa pero las miradas se rompen cuando escucha una llamada de su madre.
- Aló, ¿hija? por favor puedes pasar para comprar un pollo entero y una lechuga.
- Vale ma, no te preocupes ya lo busco- contesta ella.
Cuando termina de hablar por teléfono le devuelve la mirada al lugar pero el muchacho se a ido así que sigue su camino hacia el super mercado mas cercano, no deja de pensar como la hizo sentir aquella mirada tan intensa y provocativa. Después de pensarlo un poco la cara se le hacia muy conocida pero no recuerda de donde.
Al entrar en el establecimiento y conseguir las cosas para la comida de la noche, se dirige hacía la caja para pagar y no se saca de la cabeza lo que paso recientemente, de pronto siente una presencia detrás de ella y escucha una voz de un varón decir:
- ¿No me recuerdas Rosa?
Al escuchar esas palabras se le eriza la piel, al girar y observar quien le decia esas palabras es el mismo joven de hace un momento, y al verlo cara a cara recuerda quien es inmediatamente.
- ¿Fernando?- comenta tímidamente.
- Acertasteis soy el mismo que estudio en la escuela contigo escuela- con un sonrisa responde inmediatamente- El mismo que estaba enamorado de ti y te hacia reír.
Esas palabras dejan a la chica sonrojada, recuerda que ese era el mismo chico que la hacia sonreír cuando estaba triste hasta que se fue al extranjero a estudiar aunque hablaban mucho por las redes sociales. Al pasar ese momento de vergüenza la cajera la llama para pagar el monto de las cosas que son 20 soles, pero Raul mete sus cosas con las de ella y no la deja pagar.
- Tranquila, esta vez pago yo- dice mientras le guiña el ojo.
- No, ni te atrevas a meter tus cosas con las mías- dice ella mientras niega con la cabeza.
Ella sigue protestando aunque el hace caso omiso a lo que dice. Al terminar de pagar el le tiende su compra y ella se niega recibirla.
Rosa con el poco orgullo que le queda mira directamente a los ojos al joven, y decide darse media vuelta e ir en busca del recado de su madre el con un poco de agilidad la atrae hasta su pecho, se acerca a su oído y con un susurro le dice.
- Hace tiempo no te veo y entiendo no perder el tiempo contigo a mi lado- comenta el con una sonrisa y agarrandose la cabeza.
Cuando escucha eso la chica no sabe como reaccionar, es tan sonrojada que le arden las mejillas y eso que solo fue unas pocas palabras. En medio de todo lo que piensa, dice:
- Gracias pero ya es tiempo de que me vaya a casa- comenta mientras se separa de los brazos del joven- toma los veinte que te debo.
- No, esta vez invito yo- insistiendo para que no le de el dinero.
Discuten por un par de segundos, aunque al final termina la joven accediendo con lo que dice su amigo, el chico se despide de la chico con un beso cerca de los labios cuando siente ello la joven queda totalmente paralizada y sin respuesta alguna mira como se aleja poco a poco de ella.
- Espero podamos volver vernos pronto- mientras tiene la mano hacia arriba en sentido de despedida.
Quien diría que las personas que una vez conocisteis serian algo importante del presente o eso es lo que parece, el pasado se debe echar a la basura como los momentos tristes pero lo que una vez te hizo feliz es imposible olvidarlo, se debe mantener como un recuerdo inolvidable.

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